HALLAZGO EN EL VALLE DE CABUÉRNIGA: Conjunto rupestre de Las Urizosas (Ruente)

          Se han observado varios grabados sobre piedras hincadas en el suelo, algunas de ellas en contexto de estructura artificial, en un descampado de unas 0,3 Ha. Se han visto hasta la actualidad cuatro conjuntos de manifestaciones rupestres:

I.                 Signo antropomorfo cruciforme, con los extremos rematados en ángulo abierto hacia el exterior. Se encuentra sobre un conjunto de piedras que configuran un recinto sensiblemente rectangular, de unos 6 metros cuadrados.

 

II.               Signo antropomorfo cruciforme con remates rectos, perpendiculares a los extremos.

  

III.             Signo antropomorfo con extremidades inferiores arqueadas hacia el  exterior y brazos rematados en óvalo de eje mayor vertical. Otro signo, también cruciforme, dudoso por el momento, se intuye a su derecha.

 

IV.             Conjunto de signos compuesto por un grabado lineal horizontal, sobre el cual aparece un signo en “S” y bajo el mismo un trazo vertical.

 

El descubrimiento fue realizado en 1999, cuando Manuel López observó varios signos, en forma de cruz algunos de ellos, a los que atribuyó posible interés histórico por lo que me transmitió su existencia y descripción con el fin de contrastarlo.

Las manifestaciones se encuentran en la Reserva del Saja, dentro del término municipal de Ruente en la ladera SW del Alto del Toral que separa los valles de Iguña y Cabuérniga -en este alto se sitúa el mojón tres términos Cieza-Mazcuerras-Ruente- en las proximidades del refugio denominado Casa de los Monteros, distante unos 500 m del pico. El sitio arqueológico se encuadra en CUTM 30TVN04008875, en la hoja 1:25000 58-III (Arenas de Iguña) del Mapa Nacional.

A la vista de los signos y por la situación de los grabados, alejada del cordal, puede descartarse inicialmente una funcionalidad de término; alejado el paraje de zonas habitadas o centros rituales modernos, y considerado el número y variedad de elementos, no era tampoco probable que constituyesen los cruciformes elementos cristianizadores de lugares de culto prehistóricos.

          Varias sistematizaciones, como la de Caballero o la de Acosta dan algunos paralelos similares claros de antropomorfos cruciformes en la meseta ibérica.

          En Cantabria los elementos más próximos se encuentran en el Conjunto de Cabrojo, con un antropomorfo de pie ancoriforme, otra menos sugerente en la misma línea y varios cruciformes simples (CARBALLO, 1921; DIAZ CASADO, 1993). La figura siglada como III tiene rasgos que lo pondrían en relación con uno de los antropomorfos del Dolmen de Soto, en Huelva (OBERMAIER, 1924)

Se trata de una estación con manifestaciones que por la afinidad estilística con otros bien contextualizados arqueológicamente podrían encuadrarse en una primera aproximación entre el Calcolítico y el Bronce, de una antigüedad aproximada entre 5000 y 3000 años BP.

Conviene reseñar la existencia en la misma zona de varias estructuras de piedras y un despoblado, en los que no hemos hecho más indagaciones.

 

 Noticia publicada en la revista Altamira, Tomo LVIII Vol. II, págs 244-252. Centro de Estudios Montañeses. Santander (V. F. Acebo).