LAS ARTICULACIONES DE LA CINTURA ESCAPULAR

 

 

Estudio de la Articulación (sigue este enlace)

 

Articulación Esternoclavicular

Única articulación de unión de la cintura escapular con el torax. Desde el punto de vista morfológico se encuadra dentro de las articulaciones del tipo silla de montar o esférica. Desde un criterio funcional esta incluida dentro del complejo articular de la cintura escapular. Es una articulación bastante móvil, entre el manubrio esternal y la superficie articular de la epífisis medial de clavícula. Presenta potentes ligamentos asociados y un disco articular que da mayor estabilidad y congruencia a la articulación. Entre los ligamentos encontramos los ligamentos esternoclaviculares anterior y posterior, ligamentos esternoclavicular e interclavicular (o yugal) y el ligamento costoclavicular (o romboideo). En esta articulación se producen movimientos de retracción, protracción, elevación y descenso con el ligamento costoclavicular como eje del movimiento.

 

Articulación Acromioclavicular

Es una articulación poco móvil entre la superficie articular de la clavícula y la superficie articular del acromion. Desde el punto de vista morfológico se encuadra dentro de las articulaciones planas. Desde un criterio funcional esta incluida dentro del complejo articular de la cintura escapular Posee ligamentos capsulares donde destaca el ligamento acromioclavicular, y dos ligamentos coracoclaviculares que se insertan a distancia de la articulación entre clavícula y el proceso coracoides de escápula, los ligamentos conoide y trapezoide, confiriendo una mayor estabilidad. Presenta además un disco o menisco articular entre las superficies articulares.

 

Articulación Escápulohumeral

Articulación entre las superficies articulares de cabeza humeral y la cavidad glenoidea escapular. Es una enartrosis de tipo esférico. Presenta un rodete o labrum glenoideo constituido de fibrocartílago insertado en el contorno de la cavidad glenoidea para aumentando la congruencia y estabilidad articular. La porción superior del labrum recibe la inserción del tendón de la cabeza larga del músculo bíceps.

 

 

La cápsula fibrosa es laxa y fina hasta el punto de que consiente la separación de las superficies articulares hasta unos 2 cm. Por arriba la cápsula se inserta en la base da la apófisis coracoides incluyendo dentro de la cápsula la inserción de la cabeza larga del bíceps. Por abajo se adhiere las fibras de origen de la cabeza larga del tríceps a nivel de la tuberosidad glenoidea de la escápula y la zona próxima del rodete. Finalmente en la región lateral se inserta a nivel del cuello anatómico humeral. Inferiormente es débil esta disposición favorece la separación o abducción del hombro.

Es importante mencionar que la cápsula presenta dos orificios de comunicación. El primero de ellos aparece entre los tubérculos menor y mayor del húmero permitiendo el paso al tendón de la cabeza larga del bíceps. En el trayecto por la corredera bicipital del húmero de este tendón, la cápsula se refuerza constituyendo un engrosamiento, el ligamento transverso. El tendón de la porción larga del bíceps es por tanto intracapsular o intrarticular aunque se encuentra separado de la cavidad sinovial por una vaina sinovial. En ocasiones este tendón se envuelve en un pliegue de la sinovial o en otras ocasiones se independiza de la cavidad sinovial en un revestimiento sinovial propio. El otro orificio se conoce como agujero oval (o de Weitbrecht) y se encuentra en la cara anterior de la cápsula bajo la apófisis coracoides. Este foramen permite la comunicación de la membrana sinovial articular con la bursa serosa subescapular.

 

 

La capsula articular se va a reforzar por fibras de los músculos que transcurren en su proximidad para insertarse en los relieves del humero, como son los músculos subescapular, supraespinoso, infraespinoso y redondo menor. Estos músculo componen el manguito de lo rotadores (o cono músculo-aponeurótico de Poirier). Así la cápsula articular está reforzada cranealmente por el supraespinoso; dorsalmente por los tendones del infraespinoso y redondo menor y ventralmente por el tendón del subescapular.

 

 

Además del manguito de los rotadores y el ligamento transverso, la articulación está reforzada anterosuperiormente por un ligamento extracapsular y otros tres capsulares:

- Ligamento coracohumeral: es el ligamento extracapsular más importante. Es un ligamento muy potente considerado por algunos estudiosos como un vestigio del fascículo humeral del pectoral menor. Este ligamento además es importante colaborando con el músculo supraespinoso en la sujeción del húmero en posición anatómica. Se extiende desde el borde lateral y la base de la apófisis coracoides hasta la tuberosidad mayor y menor del húmero bifurcándose previamente.

- Ligamento glenohumeral superior: se origina en la parte superior del rodete glenoideo y el cuello de la escápula y se inserta en la porción inmediatamente superior a la tuberosidad mayor del humero.

- Ligamento glenohumeral medio se origina en la región anterointerna del rodete y el cuello de la escápula insertándose en la tuberosidad menor del húmero, por debajo del tendón del músculo subescapular entremezclando sus fibras en la inserción. Es entre este ligamento y el superior donde se establece un punto débil de la cápsula artiocular pobre en fibras que normalmente permite la existencia del orificio oval (o de Weitbrecht).

- Ligamento glenohumeral inferior: se origina en la región inferior del reborde y rodete glenoideos insertándose en el extremo más distal de la tuberosidad menor del húmero y parte inferior cuello quirúrgico entre la inserción del subescapular y la del redondo menor.

Los ligamentos glenohumerales carecen de potencia necesaria para controlar las luxaciones anteriores de la cabeza humeral. Algo importarte tener en cuenta en la articulación del hombro es el arco coracoacromial, un refuerzo superior de la articulación formado por el acromion, ligamento coracoacromial y apófisis coracoides, que limita la proyección superior de la cabeza humeral y el movimiento de separación de la extremidad superior.

 

 

 

Por último la membrana sinovial tapiza la superficie de la cápsula fibrosa la la porción ósea intraarticular no revestida de cartílago. En su extensión podemos encontrar los pliegues mencionados asociados al tendon de la cabeza larga del bíceps además de una continuidad con la bolsa serosa del subescapular a través del agujero oval. Puede aparecer otra continuidad con la bolsa serosa subcoracoidea a través de otro orificio menos frecuente entre el ligamento glenohumeral medio e inferior. Asociadas a la articulación aparecen una serie de bolsas serosas subtendinosas que no tiene porqué presentar continuidad con la sinovial de la articulación. Estas son las bolsas serosas: subacromial, coracobraquial, subdeltoidea, del pectoral mayor y del redondo mayor.

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